Jueves, 4 de marzo
Comenzamos nuestra oración de hoy acogiendo esta historia oriental, que dice así: "El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo: «De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: ‘Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo. «A medida que fui haciéndome mayor caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, y transformé mi oración y comencé a decir: ‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. «Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Ahora mi única oración es: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo, de cambiarme a mí misma. »Si yo hubiera orado (y actuado) de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.»" (El canto del pájaro, Anthony de Mello)