Miércoles, 15 de abril
Hoy, en nuestra Oración os invitamos a leer una reflexión sobre Tomás... el mismo del Eavneglio que leímos el lunes, el que "Si no veía, no creía": "Últimamente me sorprendo a mí misma viendo las noticias y preguntándome: «¿Dónde está Dios?». Siempre había tenido una contestación creyente para eso, pero, últimamente… ¡qué difícil me lo está poniendo el mundo! Cuesta mantener la fe ante tanta falta de humanidad. Cuesta hacer oración y encontrar la respuesta en el Evangelio. Quizás por eso, tengo presente últimamente al apóstol Tomás. Tengo que reconocer que siempre he sentido compasión por este hombre. Pobre, falta el día en que Jesús resucitado se aparece a sus compañeros, pone en duda el testimonio de éstos (sinceramente, como para no hacerlo) y luego no le queda otra que tragar saliva y desdecirse ante un Jesús que le invita a tocar sus heridas. Encima, tiene que oírle eso de «En adelante, no seas incrédulo, sino hombre de fe». Me pregunto si Tomás habría sido siempr...